Eventos
empresariales ¿Buena estrategia o mala publicidad?

En
épocas de crisis, la organización de eventos paga siempre
los platos rotos del recorte presupuestario por parte de las empresas.
Es una creencia muy difundida que hacer eventos empresariales en dicha
época puede llegar a ser visto como un gasto innecesario.
Sin embargo, esta decisión se basa en una falta de comprensión
de la importancia de los mismos, a un pre-concepto en cuanto al presupuesto
que se requiere y una suposición que en ese contexto socio-económico
un evento generaría un impacto negativo en la imagen externa
e interna de la empresa.
Cuatro son las principales dudas a la hora de pensar un evento
para su empresa:
1)
¿Para qué hacer un evento?
Para empezar, las posibilidades de los eventos empresariales no se
limitan en la “típica” fiesta de fin de año.
Dentro de una compañía se pueden realizar eventos de
incentivo al personal, capacitaciones, workshops, congresos, e incluso
jornadas para captar nuevos clientes. Los eventos pueden ser desde
muy pequeños: para 4 o 5 personas, hasta masivos (más
de 500… incluso miles).
Los eventos de incentivo al personal son una herramienta fundamental
para el crecimiento de una empresa. No es suficiente ver que un equipo
trabaja correctamente.
Pensar “mis empleados trabajan bien, no necesito incentivarlos”
es como pensar que un crecimiento en las ventas no conlleva la necesidad
de invertir en nueva maquinaria o publicidad.
Generar de manera periódica eventos para el personal aumenta
los niveles de fidelidad con la empresa y mejora la relación
entre compañeros. Lo mismo ocurre con las capacitaciones. La
capacitación constante permite al equipo de trabajo incorporar
nuevas tecnologías y crear nuevas ideas.
Hoy en día esta modalidad está siendo usada por todas
las grandes empresas para aumentar la productividad. La variedad de
eventos que se pueden realizar es, prácticamente infinita y
dependerá de los objetivos que se quieran alcanzar y del tipo
de empresa. La oferta va desde tranquilos días de campo hasta
agitadas sesiones de paintball.
Las fiestas de fin de año, son, además de una oportunidad
para que los empleados y proveedores se encuentren en otro tipo de
contexto, una excelente oportunidad para realizar una buena y efectiva
campaña de publicidad y marketing. Una forma de hacer esto
es tematizando el evento con un producto que se quiera destacar o
festejando un objetivo alcanzado.
2)
¿Para qué contratar a un event planner?
A la hora de organizar un evento el rol de un event planner es poco
más que fundamental. No sólo porque no es un servicio
caro, sino porque el mismo es fácilmente amortizable con los
beneficios y precios especiales que este consigue (no es lo mismo,
desde ya, un presupuesto que un proveedor puede pasarle a un event
planner que lo contrata constantemente que a la empresa directamente)
y por supuesto, está el ahorro de tiempo y energía que
podría consumirle a cualquier empleado de la empresa la organización
de un evento, por muy simple que sea.
Un temor asociado a la contratación de un event planner es
que, al ser alguien de afuera de la empresa, no logra entender el
mensaje que la misma quiere transmitir de la misma forma que un empleado.
Sin embargo, el trabajo de un buen organizador consiste, justamente,
en lograr, a través de una fluida comunicación con el
cliente, encontrar nuevas y creativas formas comunicativas que marquen
tendencia.
3)
¿Cuánto sale hacer un evento?
Los precios varían, radicalmente, dependiendo del evento que
se quiera realizar y sus objetivos. El presupuesto no debería
ser nunca una limitación cuando está la voluntad de
realizar un evento. Siempre hay una propuesta que responda a sus necesidades.
4)
¿Qué imagen y mensaje transmito?
Cuando se deciden que se quiere realizar un evento hay que pensar
qué queremos comunicar. Este trabajo se puede hacer en
conjunto con el productor que podrá orientarlos sobre que posibilidades
se adaptan mejor a su imagen, sus objetivos y su presupuesto. Todo
lo que usted quiera transmitir es susceptible de ser convertido en
un evento, está en la creatividad (en conjunto) de convertirlo
en tal.